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El discurso político en España

Observatorio de Redes
Una iniciativa de GICP UBA Coaliciones Políticas, OEAR (CIPPEC) y BASTION Digital

Somos un equipo de docentes y estudiantes de Ciencia Política de distintas universidades argentinas y extranjeras. Comité Académico: Ernesto Calvo (UMD), Miguel De Luca (CONICET/UBA), María Esperanza Casullo (UNRN), y Julia Pomares (CIPPEC). ¿Qué es el Observatorio?

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Vie, 24-06-2016

Por Asbel Bohigues y Lara Goyburu

España está inmersa en un proceso de realineamiento y cambio en el sistema de partidos. Desde las elecciones europeas de 2014 han surgido nuevos actores, y lo más importante, éstos están consolidándose como alternativa de gobierno. Desde la izquierda, con Podemos,  la centro derecha, con Ciudadanos, o a nivel regional, con Compromís, Ahora Madrid, Barcelona en Comú, Zaragoza en Común, las mareas gallegas. Todos ellos han aparecido como nuevos actores con un objetivo claro, directo y concreto: disputarle los espacios de poder a los los viejos dinosaurios la política española PSOE y PP.

Pero esos cambios no se dan sólo en el reparto de escaños, presidencias o alcaldías. También hay cambios e innovaciones en el discurso político. Para contextualizar, todos los partidos españoles y en todos los niveles de competencia política están en una continua campaña desde hace prácticamente dos años: en mayo de 2014 las europeas, en 2015 andaluzas, municipales, autonómicas, catalanas y generales, y ahora en junio de 2016 otra vez las generales. Y en este contexto de campaña continua, surge la disputa por apoderarse del discurso público. Nuevo vs. viejo, David vs. Goliat.

Una de las principales innovaciones se refleja en el discurso de Podemos, que más allá de la crítica a (toda) la casta política, la apelación a los de “abajo”, o el intento de apropiarse del discurso socialdemócrata, sorpresivamente innova el discurso de izquierdas español a partir de la reivindicación de la Patria. En las últimas semanas la estrategia en redes sociales se ha centrado en hablar de sonrisas, amor (el logo de Unidos Podemos es un corazón multicolor) y país.

Lo que a ojos de un lector latinoamericano puede parecer menor es muy relevante en un país que en los últimos 30 años ha cedido competencias tanto a instancias políticas subnacionales (Comunidades Autónomas) como supranacionales (la UE). En España, que un partido de izquierda hable de Patria es bastante novedoso. Hasta ahora ese discurso era monopolio de la derecha, concretamente del PP. La bandera española sólo se ve y utiliza en los mítines y spots del PP; es más, en los demás mítines es común ver banderas de la Segunda República (1931-1939) si se apela a la cuestión nacional.

Que un partido tildado por parte del arco político español de extremista y radical hable de país y patria es para algunos, cuando menos, desconcertante. Frente a esto, animamos algunos matices que nos permitan comprender este cambio en la estrategia discursiva. Si atendemos a la formación de los líderes de Podemos no sorprende tanto: si la mayoría de los líderes españoles se han formado en Europa y siempre han mirado hacia el resto del continente europeo, los fundadores de Podemos hacen lo propio con América Latina.

En todos los países del “nuevo continente” es moneda corriente ver cómo partidos y candidatos, casi sin distinción, usan los colores de la bandera, los símbolos nacionales y el patriotismo como un elemento más de la campaña. Al fin y al cabo, desde una mirada europea, podemos afirmar que la región se caracteriza por el nacionalismo y el orgullo patrio. A lo largo del siglo XX la mayoría de los partidos que han gobernado los distintos países latinoamericanos han sido (o decían ser) nacionalistas en el sentido de reivindicar las raíces nacionales para defender la patria de injerencias externas. Las bondades del populismo. Gracias, Laclau.

En tiempos de campaña, se ven banderas nacionales en los mítines de Macri, Maduro, Tabaré, Correa, Kucynski y en España, de Rajoy. En los de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no. Y si lo hacen, no faltan las críticas, como cuando Pedro Sánchez usó una bandera rojigualda en el acto de presentación de su candidatura a la presidencia del gobierno.

No obstante, aunque Podemos sigue sin utilizar ninguna bandera, ya sea la rojigualda o la republicana, hoy en día habla sin tapujos de España y la patria, del Estado Plurinacional (otra influencia latinoamericana), y lo usa en las redes como estrategia de campaña al hablar de que ésta es una campaña patriótica. Acá está el diferencial: lo que antes era casi tabú para la izquierda española, y se mencionaba de pasada, ahora es un elemento central. Cuando Felipe González, en enero de 2016, declaraba a El País la necesidad de entendimiento entre PP y PSOE, la respuesta de Pablo Iglesias fue: “Me avergüenza como español”; no dijo nada de clases populares, obreros, pueblo o abajo. Y en el debate a 4 del 13 de junio Pablo Iglesias afirmó “Nos estamos jugando España”. Esto difícilmente hubiese sido dicho por un dirigente del PSOE o de IU con tanta vehemencia.

Y como todo político moderno 2.0, lo que se dice o hace en el territorio se replica en las redes sociales. Para rastrear esta innovación del discurso,se recolectaron los tuits que contuvieran la palabra patria y el hashtag #PatriaEresTu impulsado por Podemos, entre el 6 y el 12 de Junio. Se obtuvo una muestra de 120 mil tuits con los que construimos la red de conexiones limitando las cuentas destacadas a aquellas que más mensajes emitieron y más fueron replicadas (retwitteados o RT). En esta red los actores políticos y mediáticos se ubican de acuerdo a las conexiones que se generan entre ellos con los RT que recibe cada cuenta. Mientras mayores sean los RT, mayor será la cercanía entre los usuarios y la centralidad de los mismos. La red se construye con esas vinculaciones y posiciona a los actores, lo cual no implica postura ideológica alguna. Izquierda o derecha en la red no indica posicionamiento ideológico sino espacial.

Observatorio de RedesDe la imagen anterior, pueden distinguirse claramente tres comunidades de acuerdo a las conexiones entre los usuarios: la izquierda española, la derecha española y la izquierda latinoamericana.

Como se dijo antes, que la derecha española hable de patria no es novedad, de hecho es lo normal; que lo haga la izquierda latinoamericana tampoco debería sorprender. Ahora bien, sí es noticia que lo haga el que se presenta hoy como el principal partido de la izquierda progresista española desde la cuenta del partido (@ahorapodemos) o de algunos de sus líderes, como Íñigo Errejón (@ierrejon) o Irene Montero (@Irene_Montero_). Si hace tres años hubiésemos realizado este mismo análisis en las redes probablemente sólo hubieran aparecido la derecha española y la izquierda latinoamericana. La izquierda nueva se mete y es nacional: sorpresa.

En esta campaña para las generales españolas, cada partido tiene sus puntos fuertes. Claramente entre los de Podemos se presenta el uso de las redes sociales y una estrategia electoral que recuerda bastante a las latinoamericanas, en el sentido de la reivindicación del uso de la patria. Para el electorado español es novedoso, desconcertante y, de acuerdo a las encuestas, efectivo.

Sin embargo, y usted lector ya se lo preguntó un par de párrafos más arriba, ¿disputa esta estrategia el espacio discursivo del PP? Nosotros respondemos que no. Aquí también el principal afectado es el tradicional partido de centro izquierda español, el PSOE. Éste  nunca ha hablado de España ni reivindicado esa suerte de patriotismo/nacionalismo de manera tan explícita, quizás porque era terreno de la derecha. No deja de ser curioso, sin embargo, porque es el único partido que tiene la palabra España en su propio nombre: Partido Socialista Obrero Español.

Haga patria: imite a un latinoamericano. Y tal vez se meta entre dos dinosaurios y sobreviva.

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